Bella Hadid aprovechó su paso por el Festival de Cine de Cannes para brillar más allá de la alfombra roja, luciendo distintos bikinis rojos que resaltaron su figura mientras disfrutaba de actividades acuáticas y la compañía de sus amigos en un lujoso yate en la Riviera Francesa.

Las imágenes recientes la muestran en pleno disfrute, capturando fotos de sus acompañantes, cambiando de trajes de baño en tonos rojos que incluyeron un bañador enterizo con patrones y un bikini de un rojo más oscuro. Complementó sus looks con gafas de sol que remataron un estilo fresco y sofisticado frente al mar.

Además de su presencia en eventos de gala, Bella reveló en entrevistas que mantiene una rutina rigurosa de entrenamiento físico, que abarca yoga, boxeo y ejercicios dirigidos a tonificar abdomen y glúteos. En estas sesiones intensivas con su entrenador, combina cardio con boxeo y trabajo con pesas para preparar su cuerpo para la pasarela.

Su pasión por el deporte también incluye el ballet corporal y la equitación, actividad que retomó tras alejarse temporalmente del modelaje y mudarse a Austin, Texas. Para Hadid, los caballos representan una fuente de aprendizaje y crecimiento personal, destacando en redes sociales el amor incondicional y la paciencia que le han enseñado.

En la alfombra roja de Cannes, Bella Hadid confirmó su estatus como referente de la moda al elegir un vestido de Schiaparelli inspirado en la icónica Jane Birkin, en la premiere de la película "De Gaulle: Tilting Iron". Así, combina su energía deportiva y natural con propuestas audaces que rinden homenaje al cine francés.