Power Rangers, la icónica franquicia derivada del tokusatsu Super Sentai, podría haberse transformado en una serie animada al estilo del anime japonés, según reveló Melissa Flores, encargada de desarrollo de contenido y marca. Sin embargo, a pesar de las similitudes naturales entre el género tokusatsu y el anime, el proyecto de un Power Rangers animado nunca avanzó más allá de la idea.

Flores defendió con contundencia la creación de una versión animada que mantuviera el espíritu de las escenas de acción intensas propias de la franquicia, pero con un enfoque narrativo más complejo y dirigido a un público adulto. Su intención era combinar el estilo visual y narrativo de mangas y animes “hardcore” para ofrecer un contenido que fuera atractivo tanto para fans de larga data como para nuevos seguidores, elevando la historia más allá de la fórmula infantil tradicional.

La ejecutiva destacó que en Estados Unidos esa propuesta resultaba poco viable, principalmente porque Power Rangers siempre se había concebido como un programa para niños en formato live-action, lo que limitaba la exploración de temas más profundos o riesgos narrativos mayores. A pesar de esto, celebró el éxito de las historietas publicadas por Boom! Studios, que desde 2016 han logrado desarrollar historias más elaboradas con varios reinicios y un enfoque que combina la nostalgia con tramas para una audiencia más adulta.

Además, Flores aclaró que la propuesta de llevar Power Rangers al anime buscaba respetar el contenido apto para los niños, sin caer en extremismos que pudieran resultar traumáticos, pero también quería ofrecer una experiencia diferente, con personajes realmente desarrollados y conflictos más serios. La idea nunca encontró el respaldo suficiente para concretarse, pero sigue siendo un punto de referencia para quienes imaginan una evolución de la franquicia.