La reciente llegada de Drishyam 3 a las salas de cine en toda India ha revitalizado el interés por la carrera internacional del actor Mohanlal. Sin embargo, su impacto trasciende este éxito reciente, abarcando títulos que lo posicionaron en escenarios y festivales de prestigio fuera del país.

Uno de estos filmes es Vanaprastham, un drama indo-francés dirigido por Shaji N. Karun, donde Mohanlal interpreta a Kunjikuttan, un bailarín de Kathakali que enfrenta opresión social y personales derrotas afectivas. Estrenada en 1999, esta obra fue destacada en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes, consolidando su reconocimiento por la profundidad psicológica y la expresión artística del personaje principal.

En la misma línea, Iruvar (1997), una película de Mani Ratnam, obtuvo amplio reconocimiento internacional, entre ellos su proyección en la sección Masters del Festival de Toronto y el premio a Mejor Película en el Festival Internacional de Belgrado. Este drama político tamil relata la amistad y rivalidad entre un actor emergente y un escritor, basado en figuras políticas reales, lo que añadió peso cultural y político a su recepción.

Por otra parte, Guru (1997), dirigida por Rajiv Anchal, marcó un hito al ser la primera película en malayalam seleccionada oficialmente por el Gobierno de India como candidata al Oscar a Mejor Película Extranjera. El filme conjuga el drama y la fantasía para narrar la historia de venganza y redención de Raghuraman, interpretado por Mohanlal, en un contexto de violencia religiosa y conflicto moral.

Finalmente, el éxito global de Drishyam (2013) también contribuyó a la proyección internacional del actor, gracias a sus múltiples adaptaciones en diversos idiomas como chino, hindi, tamil y telugu. El alcance de esta obra, tanto en taquilla como en derechos de distribución orientados a mercados internacionales, amplió considerablemente la visibilidad de Mohanlal en el cine mundial.