Riley Keough desfiló por la alfombra roja del Festival de Cannes con un conjunto totalmente transparente de Chanel Haute Couture que casi rompe el reciente reglamento del certamen. Su atuendo, compuesto por una chaqueta sin cuello, una falda midi y un top de organza color nude con incrustaciones de perlas y cuentas, dejó entrever su ropa interior celeste, lo que generó atención en el escenario del festival.

Esta elección desafió el código de vestimenta actualizado en 2025, que prohíbe la desnudez en cualquier área del festival, incluyendo la alfombra roja. Además de vetar las prendas que dejen el cuerpo al descubierto, el reglamento también establece que no se permiten vestidos con cola excesivamente larga que obstaculicen el paso de los invitados o compliquen el acceso a las butacas en el teatro.

El año pasado, otras celebridades también pusieron a prueba estos límites: Kristen Stewart sorprendió con un traje corto de tweed rosa combinado con una falda translúcida, mientras Heidi Klum captó todas las miradas con un vestido floral de Elie Saab con una dramática cola durante la ceremonia de apertura. Incluso Halle Berry, miembro del jurado, tuvo que cambiar de un vestido voluminoso de Gaurav Gupta a un diseño más sencillo y rayado de Jacquemus para cumplir con las normas establecidas.

El Festival de Cannes busca equilibrar la elegancia y el respeto al reglamento entre sus asistentes, limitando estilos que puedan comprometer la fluidez del evento o sobrepasar los límites marcados en cuanto a la exposición del cuerpo. La presencia de Keough en un vestido que casi roza la transparencia total vuelve a poner en debate este delicado equilibrio entre moda, libertad de expresión y las reglas del festival.