"Viva", el primer largometraje dirigido por Aina Clotet, emerge como una reflexión sobre la urgencia de vivir tras una experiencia traumática como el cáncer, pero lo hace con un estilo ligero que evita el peso dramático habitual en estas temáticas. La historia se sitúa en un futuro cercano marcado por la sequía, el deterioro de la salud mental y avances científicos que prometen prolongar la vida humana.
La actriz catalana, que también interpreta a la protagonista Nora, explicó que decidió usar el humor como herramienta central porque considera que reírse de uno mismo es necesario para enfrentar la complejidad de la existencia. "Quise darle a la película un tono liviano para tratar asuntos serios sin caer en el didactismo o en fórmulas fáciles", afirmó. Nora es un personaje humano, imperfecto y errático, que invita a entender sus miedos y motivaciones más que a juzgarla o idealizarla.
Clotet subrayó además la persistente desigualdad en la representación de mujeres en el cine, señalando que es frecuente que se perdonen más las imperfecciones de los personajes masculinos que las femeninas. Por eso, su protagonista no es una mujer idealizada ni zen, sino alguien que comete errores para poder aprender y crecer. La película busca transmitir al público un mensaje de esperanza, serenidad y la importancia de la autocompasión, en un mundo incierto y cambiante.
En “Viva”, Nora muestra las consecuencias físicas del cáncer, incluyendo escenas explícitas de desnudez y sexualidad que la misma Clotet actúa. La directora contó que nunca contempló que otra actriz pudiera interpretar a Nora, ya que escribió el guion con ella misma en mente, un proceso que inició años atrás. Esta decisión refuerza la autenticidad con la que la película trata el cuerpo, el dolor y la recuperación.
La película se presentó en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, un espacio dedicado a descubrimientos y obras que muestran nuevas voces dentro del cine contemporáneo. Así, “Viva” no sólo aporta una mirada fresca sobre temáticas actuales como el cambio climático y la salud mental, sino que también abre un diálogo sobre la representación femenina en el cine y el uso del humor para abordar temas profundos y difíciles.
