El debut de “Obsession” en la taquilla superó las expectativas, consolidándose con un ingreso estimado cercano a los 15 millones de dólares en su primer fin de semana. Este buen desempeño ha abierto la puerta a posibles continuaciones de la historia, entre ellas una secuela o un proyecto más ambicioso en formato de antología.

En un diálogo reciente, Curry Barker compartió sus reflexiones sobre el potencial que tiene “Obsession” para transformarse en una serie de relatos independientes, donde cada episodio o filme explore nuevas historias en torno al misterioso objeto llamado “One Wish Willow”, que concede deseos a sus usuarios con consecuencias inesperadas y tenebrosas.

La trama principal del largometraje gira alrededor de Bear, interpretado por Michael Johnston, quien usa el “One Wish Willow” para que Nikki, su amor platónico, lo quiera de forma obsesiva. Sin embargo, la narración introduce un dilema lógico: el funcionamiento del objeto mágico parece crear una paradoja. Si concediera deseos a múltiples personas, el mundo estaría sumido en caos, algo que el filme evita mostrar, manteniendo una realidad bastante normal.

Barker reconoce este fallo argumental y lo denomina un “agujero de guion”. Propone que cada deseo podría existir en una realidad paralela, lo cual justificaría la ausencia de un desastre colectivo, aunque admite que esta explicación tampoco encaja del todo, pues elementos como dinero cayendo del techo contradicen esa teoría.

Pese a estas incoherencias, Barker no considera que afecten el disfrute de la historia y, más bien, las toma como punto de partida para perfilar una expansión creativa. Manifestó interés en dirigir la primera entrega de la antología manteniendo al mismo director de fotografía, y sugiere la posibilidad de invitar a distintos cineastas para aportar su visión a nuevos relatos de horror centrados en otros deseos realizados por el “One Wish Willow”.

Este formato permitiría ampliar el universo narrativo de “Obsession” sin estar atado a una única línea argumental, mostrando las diversas consecuencias macabras que pueden surgir de la maldición tras cada deseo concedido.